
Bésame con tus ojos de enamorada.
Embriágame cual néctar de poesía.
Quisiera que esta noche fueses mía,
en éxtasis de luna plateada.
Deseo escucharte en mi almohada.
Acariciar tu cuerpo de ambrosía.
Y saciar en cantos de armonía,
la paz por mi tan deseada.
¡Hazme enloquecer de amor!
¡Abrázame con impulso fuerte!
¡Envuélveme en tu resplandor!...
No concibo el hecho de perderte.
La vida sin ti no tendría valor.
Antes pues... ¡desearía la muerte!
Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados.
























