martes, 26 de julio de 2011

BESAR CON LA MIRADA...


       
       
Bésame con tus ojos de enamorada.
Embriágame cual néctar de poesía.
Quisiera que esta noche fueses mía,
en éxtasis de luna plateada.



Deseo escucharte en mi almohada.
Acariciar tu cuerpo de ambrosía.
Y saciar en cantos de armonía,
la paz por mi tan deseada.



¡Hazme enloquecer de amor!
¡Abrázame con impulso fuerte!
¡Envuélveme en tu resplandor!...


No concibo el hecho de perderte.
La vida sin ti no tendría valor.
Antes pues... ¡desearía la muerte!







        
        Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
       © Todos los derechos reservados.

lunes, 25 de julio de 2011

LA LLUVIA "CANTARINA"

               
               La lluvia "cantarina"
                     caía sin cesar.
               Caía siempre fina,
               sin querer parar.


               
                Paraguas como rosas
               cubriendo cabecitas
               de niñas primorosas
               calzando sus botitas.


               
                Llover tras los cristales...
               ¡Qué hermosa sinfonía
               de gotas musicales
               formando melodía!


                

               Las nubes ya no lloran.
               La lluvia ya cesó.
               El cielo brilla ahora...
               ¡De nuevo luce el sol!



              Y el campo, agradecido,
              sus flores ofrecía...
              -¡Qué bien nos has venido,
              y cuánta falta hacías!




      Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
      © Todos los derechos reservados

domingo, 24 de julio de 2011

EL LADRÓN QUE SE ENAMORÓ DE LA POESÍA...




       Como todos los días, y en hora punta, Ernesto subió al autobús para regresar a casa. El calor era insoportable. El aire acondicionado no funcionaba. Parecía que iba en una lata de sardinas.
      Al bajar, se dió cuenta de que le habían robado la cartera. Entonces repasó mentalmente lo que llevaba en ella: 
una fotografía de su madre, tarjetas de visita, la tarjeta de El Corte Inglés, la Visa...

      Lo primero que hizo fue solucionar el problema de las tarjetas avisando del robo de las mismas. Luego se dirigió a la comisaría más cercana para hacer la correspondiente denuncia. 
El agente tomó buena nota de todo, pero sin darle aparentemente demasiadas 
esperanzas de volver a recuperar la cartera.


    
     
      Pasaron varios meses y todo siguió igual. Ernesto ya había prácticamente olvidado el tema. Pero una noche, a las 2 de la madrugada sonó el teléfono. Era una llamada bastante extraña.
      -¿Don Ernesto Fonseca Gómez?
      -Sí, soy yo. Dígame.
      -Me gusta mucho su poesía. Escribe usted muy bien.
      -¿Y puede saberse quién es usted y cómo sabe mi nombre y mi número de teléfono?
      -Eso ahora no importa. Sólo deseo que nos conozcamos.
      -Pero... ¿puede saberse con quién estoy hablando?
      -Me llamo Paco, y soy ladrón profesional.
      -¡Oiga, oiga!, que son más de las 2 de la madrugada y no creo que estas sean horas para ir gastanto bromas de mal gusto a la gente. La conversación me parece puro surrealismo, aunque reconozco que está en lo cierto en cuanto
a que es verdad que hago poesía.
      -Es precisamente por eso por lo que le estoy llamando.
      -¿Y dónde ha leído algo mío?
      -En su cartera.
      -¿En mi cartera?
      -Sí, en su cartera. Pero tranquilo, que ahora mismo se lo aclaro todo. Hace meses, en el autobús, le robé su cartera
(bueno, la sustraje). Y ahora le estoy llamando porque soy un enamorado de la poesía y me gustaría poder leer alguna
más de usted.
      -¡Caramba! Nunca me había sucedido algo parecido. No se si creerle.
      -Debe hacerlo, créame. Ahora mismo voy a recitarle la poesía que encontré en su cartera, y que está escrita a bolígrafo y firmada por usted.
      -Pues no recuerdo haber guardado ninguna poesía en mi cartera.


     
    
      El ladrón leyó el poema con tal entusiasmo y una dicción tan perfecta, 
que Ernesto llegó a emocionarse.
      -Ahora recuerdo -le dijo-. Debió ser una que escribí en el autobús. Suelo hacerlo con cierta frecuencia.
      -Veo que el transporte público le inspira.
      -¡Déjese de bromas! ¡Esto es increíble! ¡Estoy conversando con quien me robó 
la cartera!
      -No lo tome usted a mal, hombre. Sólo la sustraje. Fue como algo prestado, ya que pienso devolvérsela.
      -¡No!... si encima aún tendré que darle las gracias.
      -Oígame con mucha atención don Ernesto, ¿tiene usted algún poemario publicado?
      -Todavía no. Mi economía me lo impide.
      -¿Aceptaría pues que fuese su mecenas?
      -¿Está de broma?
      -¡En absoluto! Dispongo de un dinerito ahorrado y me agradaría apoyarle en su obra poética. Soy un romántico. He de confesarle que yo también escribía poesía.


     
     
      -¿Y por qué se dedica ahora a robar?
      -Por infortunios del destino. En la empresa de confección que tenía, mi socio me dejó "pelao". El muy canalla se quedó
con todo... Eso me destrozó la vida y me vi obligado a buscarme una nueva profesión para ir tirandillo. Y créame, un poquito de aquí y otro poquito de allá, he conseguido hacerme con un capital.
      -¡Increíble!
      -Pues lo que le parecerá aún más increíble es lo que ahora voy a proponerle: pienso costearle la publicación de un libro con sus mejores poesías. Pero a cambio, sólo le pido una cosa.
      -¿Qué cosa?
      -Que me dedique el libro con el siguiente texto: "Al que fue capaz de robarme la cartera, pero incapaz de robar mi poesía".
      -¡Delo por hecho!
      -OK, nos veremos muy pronto.





Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo.
© Todos los derechos reservados.

ABRAZA ESTOS 3 POEMAS MÍSTICOS


Yo soy en TI, amor mío,
semilla pura y divina.
Alma de paz que ilumina
el caudal de un nuevo río.

La vida quiero ofrecerte
a cambio de TU presencia.
Impregnarme con TU esencia,
hasta conseguir tenerte.

Más sólo te pido ahora
que mis hermanos de LUZ,
me guíen con plenitud, 
a morar donde TÚ moras...




En éxtasis  de resplandor puro,
por TI, SEÑOR, de amor ya muero.
Y con sublime dicha la copa apuro,
embriagándose mi alma por entero.

Deseo ver TU rostro, ver la LUZ.
Sentir en mis entrañas Tu presencia.
Fundirme en un abrazo con la CRUZ.
Saciarme plenamente con TU esencia...




 Mira de nuevo al Cielo.
Contempla la LUZ que todo lo ilumina.
Resplandor sublime, firme anhelo.
Armonía eterna... ¡Verdad Divina!

Una fuerza inmensa llega hoy a ti.
LUZ de amor que la humanidad espera.
Llama dorada, oro, rubí...
¡Comienzo de una Nueva Era!

Escucha SU voz. Prepara tu alma.
Recibe con gozo a tu Gran Señor.
Que fluya el perdón, que reine la calma.
Que el mundo se llene de Paz y Amor...






Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados.




jueves, 21 de julio de 2011

“MARÍAPRISA"

  LA INCREÍBLE HISTORIA DE UNA MUJER
       CABREADA PERMANENTEMENTE
                      CON EL RELOJ...


                 
       MARIAPRISA era una señora nerviosa, delgada, y con
muy mal genio. Siempre se levantaba a las 7 de la mañana.
Tenía mucha prisa porque se hiciese antes de día, para
que el tiempo pasase rápido y llegase antes la noche. Pero
Don SOL la ignoraba, y salía cuando era su hora, nunca antes.

         MARIAPRISA desayunaba medio vaso de leche, con
media cucharada de azúcar y media galleta. No tenía tiempo
para más...


         

         Durante el día adelantaba varias veces la hora para
que llegase cuanto antes doña LUNA. Pero no conseguía su
propósito. Don SOL, una vez más, seguía burlándose de ella.
         Entonces, MARIAPRISA cogía un gigantesco trozo de
tela negra y lo sujetaba entre dos nubes, de punta a punta
del cielo. Luego, con un montón de bombillas (que lucían como
estrellas), y un espejo recortado en forma de media luna, decía
que ya había llegado la noche.

         ¡Gran mentira!. A su espalda se encontraba todavía
don SOL, sacándole la lengua.
         MARIAPRISA se enfadaba muchísimo y le decía toda
nerviosa: -Queda ya muy poco para que "te mueras".
         Y don SOL le contestaba en tono burlón: -Es verdad,
pero ocurrirá a mi hora, y no cuando a ti te de la gana. Sabes
bien que, aunque te disguste, mañana, como todos los días,
volveré a salir. 





         Cada minuto que pasaba, MARÍAPRISA tenía más y
más prisa. Y como no había conseguido salirse con la suya
-pese a colocar la gran tela negra entre las nubes-, se fue
corriendo a su casa y bajó las persianas, hasta que todo
quedó bien oscuro... y se metió a toda prisa en la cama para
dormirse muy aprisa, muy aprisa, muy aprisa... 
         A todo esto, resulta que sólo eran las 7 de la tarde.
Imaginaros pues lo chiflada que estaba. Creía que así era ya
de noche, y que antes se haría de día.


         Pero como la realidad era otra, y don SOL aún seguía
brillando, MARIAPRISA estaba muy  cabreada y nerviosa.
No tenía sueño. No podía dormirse, y se dedicaba a "contar
ovejitas". Pero las contaba tan aprisa, que se equivocaba
contínuamente de número.
         Las ovejitas le decían suplicantes: -Por favor, por favor,
MARIAPRISA, si nos haces correr tanto, al saltar tropezaremos
unas contra las otras y nos caeremos.
         Y MARIAPRISA, con muy mal genio contestaba: -Saltad,
saltad, holgazanas, que sois muchas y tengo que contaros a
todas para que venga pronto don SUEÑO...





         Pero don SUEÑO tardaba en llegar y MARIAPRISA se
desesperaba inútilmente, ya que tenía que dormirse muy
aprisa para que se hiciese pronto de día.
         Y como siempre, estaba equivocada, pues con tanto
adelantar y adelantar el reloj, se había hecho un lío enorme...
Ya no sabía distinguir el día de la noche, ni la noche del día.
         Cuando finalmente lograba dormirse, soñaba cosas
muy raras: que iba en una diligencia por el Lejano Oeste, y
que unos indios la perseguían muy aprisa. También soñaba
que viajaba en un avión, y que le decía al piloto que si no era
capaz de ir más aprisa, ella misma pilotaría el avión o se
bajaría en marcha. Pero el sueño más tonto de todos, era
cuando soñaba que tenía prisa en despertarse.


         Como comprendereis, con esta forma tan loca de ser,
MARIAPRISA nunca lograba estar contenta ni ser feliz. Decía
que no tenía tiempo para tonterías.
         Vivía tan aprisa, que no era capaz de ver la belleza de
las cosas... Los días pasaban para ella a la velocidad del
rayo. Y así, sin casi darse cuenta, llegó a cumplir 90 años.


        MARIAPRISA nunca se enteró de nada. Sólo
sabía tener mucha prisa y muy mal genio y, como era de 
esperar... murió.
        La enterraron muy aprisa (tal como hizo constar en su
testamento). Pero la gente del pueblo puso en su lápida lo
siguiente:
        "Aquí yace MARIAPRISA. Pasó por este mundo
sin conocer la belleza de las cosas... Jamás supo que
existían los niños, ni la música, ni la poesía, ni los pájaros,
ni las flores... Murió sin saber el significado de la palabra
FELICIDAD. Ahora descansa en paz, y sin prisas.






NOTA: Este cuento fue leído por la poetisa Marilí Alfaro y Taboada, en el Círculo de Bellas Artes de Valencia, estando
acompañada por un cuarteto de música clásica y cuerpo
de baile. También se hizo una impresión de dicho cuento, que fue repartido entre los asistentes al acto.




Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados

miércoles, 20 de julio de 2011

LOS CHORIZOS... ¡A LA CÁRCEL!



En España y, desde hace años, la
producción de chorizos con denominación
de origen "Made in Spain" está en auge.

Normalmente suelen ser tirando a "rojos"
(aunque a veces puede salir también
alguno "azulado").


Los hay pues para todos los gustos y
colores...
Con sabores presuntos: a Bono, con sabor a Chaves, a Barreda, Moltó, Matas, Correa,
Pacheco, Munar...




Y ya se sabe, el sitio ideal para
los chorizos son "las brasas". 
O sea, elegimos una barbacoa adecuada, los ponemos a todos juntitos, y les damos vuelta y vuelta lenta, hasta que se doren.

Pueden tomarse con tinto de verano y unas patatas "bravas".





Pero cuidado, el bicarbonato ya se está agotando en las farmacias. Los chorizos
se nos están indigestando. "No caen bien"
a nadie. No los quieren ni en la cárcel.
Y muchos de ellos disponen de una especie de "hado madrino" de protección,
que hace que los procesos se ralenticen
al máximo (caso presunto Bono).


Los "hados madrinos" suelen ser unos
personajes de la alta política (o bien estar
relacionados con ella). La verdad, es que a
todos se nos vienen a la cabeza ciertos
nombres... que hacen que la justicia sea
tremendamente injusta y más ciega de lo que nunca había sido.




Así pues, y visto lo visto, tomen nota.
Si ven"un chorizo" y no saben qué hacer con él, no se molesten ni en denunciarlo.
¡Lo fríen!... y punto.


ACLARACION: 
A todos los presuntos y no presuntos
"chorizos" no se les trata "en justicia"
por igual ante la fiscalía y la judicatura...
Depende mucho de los amiguetes que cada uno tenga, y también de los ineludibles compromisos políticos de turno...


Ha veces "choricean" 100 milllones de €
y no les pasa nada. Mientras que otras 
veces, por unos trajes... ¡Te la arman!



El Presidente de La Generalitat Valenciana,
Francisco Camps ha dimitido hoy mismo.
Nunca por tan poco se ha pagado tanto...


Y me pregunto... ¿por qué no siguen el
ejemplo los presuntos Bono y Chaves?
Muy sencillo, porque no tienen vergüenza,
ni la conocen.


Pero tranquilos todos, que el tiempo pone
cada cosa en su sitio.


Siempre voté PP, y lo seguiré haciendo.
Por eso mismo soy muy crítico, sobre todo
con aquellos a los que les doy mi voto,
porque deseo lo mejor para "mi" España.

Últimamente, el PP tiene gente muy válida,
de verdad, pero nuestro querido
don Mariano debe procurar     
ser más fuerte y atrevido en sus tomas de
decisiones (de todo tipo). Y no caer
en los maquiavélicos engaños del PSOE.
Ni tampoco confiar en los partidos minoritarios e independentistas.

En esta nuestra querida y maltratada España hace falta una mano dialogante,
recta y justa. Pero también dura cuando
la ocasión lo requiera, y sin que tiemble
el pulso, ya que la estabilidad del país está en juego en estos momentos críticos.

España debe recuperar cuanto antes
el prestigio perdido, y luchar por
volver a ser UNA, GRANDE y LIBRE. 


Autor: Antonio Jesús Ballesteros
© Todos los derechos reservados