| ESTA FOTO SE LA TOMÉ A MI PAPÁ CUANDO TENÍA 100 AÑOS |
A LA MANERA DE
GUSTAVO ADOLFO BECQUER
Larga y pobre vida.
Largo y mal infierno.
Y amargo horizonte
de ásperos acentos.
Ser viejo es saberse
sin fuerza, indefenso,
víctima de acosos
e innúmeros retos.
Triste vida propia
de todos los vientos:
padecer por tanto,
siempre tan a menos.
Y me digo, a solas
con mi desconsuelo:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los viejos!
Sorda letanía,
monótonos ecos
de verdad quemada
e inválidos vuelos.
Sufrir tristemente.
Llorar como enfermo
que no tiene cura,
huérfano de afectos.
Vida que no es vida,
luchar sin resuello,
vacío entre nadas,
pálido de ensueños.
Y repito, a solas
con mis pensamientos:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los viejos!
Nota: Estas rimas las escribió
mi papá a la edad de 100 años,
y me las dió para que
las guardase con todo cariño.
Ahora las publicó en mi blog,
para rendirle homenaje
a este ser maravilloso
que desde el Cielo inspira
mis poesías...
¡¡¡Gracias, querido papá!!!
Larga y pobre vida.
Largo y mal infierno.
Y amargo horizonte
de ásperos acentos.
Ser viejo es saberse
sin fuerza, indefenso,
víctima de acosos
e innúmeros retos.
Triste vida propia
de todos los vientos:
padecer por tanto,
siempre tan a menos.
Y me digo, a solas
con mi desconsuelo:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los viejos!
Sorda letanía,
monótonos ecos
de verdad quemada
e inválidos vuelos.
Sufrir tristemente.
Llorar como enfermo
que no tiene cura,
huérfano de afectos.
Vida que no es vida,
luchar sin resuello,
vacío entre nadas,
pálido de ensueños.
Y repito, a solas
con mis pensamientos:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los viejos!
Autor: Lucio Ballesteros Jaime
© Todos los derechos reservados.Nota: Estas rimas las escribió
mi papá a la edad de 100 años,
y me las dió para que
las guardase con todo cariño.
Ahora las publicó en mi blog,
para rendirle homenaje
a este ser maravilloso
que desde el Cielo inspira
mis poesías...
¡¡¡Gracias, querido papá!!!










