martes, 2 de agosto de 2011

SERÁS TODA MÍA... ¡OH MI DULCE ENAMORADA!



¡CREO EN TI!

Creo en tu ternura y en tu alma pura.
Creo en tu mirada y en tu corazón.
Creo que eres presa de tus ataduras,
y que necesitas toda la pasión
de un amor sincero, limpio y verdadero,
que te inunde toda de viva ilusión.

¡CREO EN TI!

Digan lo que digan. Hagas lo que hagas.
Allá donde vayas o con quién estés...
Deseo que sepas que antes o después
serás toda mía... ¡Oh mi enamorada!


Mía aquí en la tierra y en el universo.
Mía en el recuerdo de mis pensamientos.
Mía en "mis viajes". Musa de mi verso.
Mía, mía, mía... ¡Todos los momentos!


¡CREO EN TI!

Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo

© Todos los derechos reservados

¡FUEGO QUE EN TI YO HE VIVIDO!...




                    Lucero inmortal caído
                    en voz de estrellas cuajado.
                    Puro tormento alejado
                    convirtiéndose en olvido.

                    Son renuncias sin sentido
                    de un amor no sosegado,
                    impulsivo y maltrado...
                    ¡Fuego que en ti yo he vivido!

                    Y esta luz que se presiente
                    entre lo sombrío y triste,
                    no me privará de verte.

                    Noche lúcida y silente,
                    que con su manto me viste,
                    acariciando la mente.





          Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
          © Todos los derechos reservados.

EL RÍO IMAGINARIO

FOTOGRAFÍA: ANTONIO JESÚS BALLESTEROS


               Con voz sosegada y queda,
               el río llora cansino.
               Y en transcurrir de oro fino
               serpentea la ribera.

               Hebras de límpida seda
               tejiéndose en el camino,
               perfilan todo el destino
               que su corazón le veda.

               Fundente amor de rechazo.
               Testigo de un cielo abierto
               que acrisola su sentir.

               Herida de aquel flechazo,
               que marcó de modo cierto
               el revés de un porvenir...





      Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
      © Todos los derechos reservados.

lunes, 1 de agosto de 2011

ZAPATERO, PROPUESTO A PREMIO NOVEL "DE LA ESTUPIDEZ" POR ESTAS SUS 24 FRASES LAPIDARIAS...



YO, ZAPATERO I DE ESPAÑA, EN PLENO USO DE MIS FACULTADES MENTALES, Y DE ACUERDO CON "MI CONSTITUCIÓN POLÍTICA PARTICULAR",  PROCLAMO A LOS 4 VIENTOS MIS SIGUIENTES PARIDAS..


1º. "No son parados, son personas que se han apuntado al paro".
2º. "Lo de que hay crisis es opinable".
3º. "Mientras yo sea presidente no habrá trasvase del Ebro".
4º. "Hoy estamos mejor que hace un año y dentro de un año estaremos mejor que hoy"
5º. "Estamos en la Champions League de la economía".
6º. "La crisis de las hipotecas “subprime" no afectará a España, eso es cosa de EEUU".
7º. "Haré del parlamento el centro de la política nacional".
8º. "España tiene el mejor sistema financiero de la comunidad internacional".
9º. "Necesitamos que nuestros hijos reciban una buena educación para la ciudadanía para que vean el mundo en colores".
10º. "UGT, necesito vuestro apoyo y vuestro cariño".
11º. "Somos la 8ª potencia mundial, la envidia de Europa y pronto superaremos a Francia como ya hemos hecho con Italia".
12º. "La derecha reaccionaria nos ha llevado al capitalismo salvaje".
13º. "España ha vuelto al corazón de Europa".
14º. "Estoy muy de acuerdo (en multar a los establecimientos que no rotulen en catalán)".
15º. "El cambio climático causa más muertes que el terrorismo internacional".
16º. "El cambio climático es una de las causas de la recesión".
17º. "EEUU sumió al mundo en la crisis y la Unión Europea le sacará de ella."
18º. "La cuestión no es qué puede hacer Obama por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros por Obama"
19º. "La próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".
20º. "La crisis es una falacia, puro catastrofismo."
21º. "La vuelta al crecimiento económico es inminente"
22º. "España no se rompe, está más unida que nunca"
23º. "España está a punto de salir de la crisis, si no lo ha hecho ya"
24º. "La Tierra no es de nadie, pertenece... al Viento"




Recopilación e idea: Antonio Jesús Ballesteros

domingo, 31 de julio de 2011

¡TE NECESITO MÁS QUE NUNCA!


                   Necesito verte.
                   Necesito amarte.
                   Poder estrecharte.
                   Poder poseerte.

                   Necesito sentir
                   el mirarme en tus ojos.
                   Postrarme de hinojos.
                   Volver a vivir.

                   Necesito tu aliento,
                   y tu fuerza y tu luz.
                   Tu total plenitud;
                   un instante, un momento...

                   Necesito esperanza.
                   Necesito saber,
                   si me sigues amando
                   con más fuerza que ayer.


                  

      Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
      © Todos los derechos reservados.

SUEÑOS DE AMOR Y DE ESPERANZA



        Envolviendo caricias, las mieles del alma siembran
destinos gloriosos. Un renovado horizonte me habla de la
Tierra Prometida. La brisa, etérea, discurre suavemente 
enlazada con emociones sagradas. El amor se expresa en
cánticos de alegría. Y el tiempo, huérfano de si mismo,
extiende sus brillantes alas, acuchillando recuerdos en la cerrada noche.

        Hay momentos en que las estrellas suspiran, derramando
lágrimas de plata. Y esferas de oro y violeta, convertidas en
iridiscentes anillos de luz, giran en el firmamento buscando
respuestas a mi existencia...





        Y apareces TÚ, como la revelación esperada. La huella
visible de la emoción atraviesa mi estado de consciencia.
La grandiosidad del universo se proyecta en TI. Y el futuro,
en un claro mensaje de paz, desea afianzarse en el planeta,
impregnándolo de TU inconmensurable fuerza y verdad.

        Ya se vislumbra el despertar de una Nueva Primavera.
La poderosa verdad de Tu mirada, y el inmenso amor que me transmite, se convierten en maravillosas vivencias que me
hacen comprender la absoluta razón de lo DIVINO.

        Un canto  de añoranza emerge desde lo más profundo
de mi corazón, dejando sobre la arena de la playa, entre las
olas, la huella viva de nuestro compromiso...




        Tras la ventana abierta del horizonte infinito de mis 
sueños, tus alas de amor me transportan hasta un cielo
glorioso, fundiéndose en un todo, con el incandescente fuego
del sol...

        La montaña de mi existencia, recostada serenamente
sobre el horizonte, acoge con placidez el abrazo de una nube
carmesí posada amorosamente a mis pies.
  
        Los colores del crepúsculo, tenues y sensitivos, entonan
cromatismos de atardecer sublime. Y el oro, indolente y
majestuoso, corre agazapado tras el cielo recortando una
silueta mágica. Al mismo tiempo, ensimismado, contemplo cómo brilla sobre la tierra de hoy, la humedad serena de la 
lluvia pretérita...

        Porque, más allá de mis deseos y de mis plegarias, existe
la realidad sublime y perenne del auténtico sentido de la
fraternidad... La hermosa "entrega" que todo lo convierte en
Verdad Eterna.





        ¡Estoy convencido! ¡Lucho por ello! Algún día me
transformaré en estrella errante... Iré lejos de cualquier ruta
fijada por el hombre. ¡Sin ataduras! ¡Sin apegos!
Recorreré caminos infinitos de luz. Descubriré cielos de 
perdón y santuarios de ternura.

        Y luego, con el espíritu totalmente renovado, pisaré de
nuevo la tierra. Comeré de sus flores y beberé de su luz...
Mis pasos, firmes y seguros, marcarán la huella inconfundible
del amor desprendido y sublime. Del amor auténtico. El amor más limpio y puro que existe... ¡EL TUYO!



         Y abrazado plenamente a TI, desterraré mis miedos y mis
soledades. Ya nunca miraré hacia un horizonte sin sentido.
Habrá cesado por fin mi larga búsqueda. Te tendré a TI, sólo a TI, SEÑOR... ¡Por siempre! ¡Eternamente!... para poder
compartirte con todos los seres que amo.



        Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
        © Todos los derechos reservados.

EL MUÑECO DE NIEVE


       El día amaneció todo blanco. Alicia y Luis estaban muy
contentos. ¡Por fin podrían jugar con la nieve. Llamarían a 
todos sus amigos para hacer un gran muñeco.
       Era el día de Navidad... ¡Qué frío!
       Doña Julia, la castañera, ya había instalado su tenderete
en la esquina de la iglesia. Estaba asando las primeras
castañas de la mañana.





        Alicia y Luis desayunaron, y salieron rápidamente de
casa para llamar a sus amigos. ¡Qué blanco y bonito
estaba todo!
        Los amigos también se alegraron de la gran nevada, y se dirigieron al parque para jugar.
        Alicia cogió un gran montón de nieve entre sus manos
y lo lanzó al cielo mientras decía:
        -¡Mirad, mirad... está nevando!
        Luis hizo lo mismo, y todos le imitaron. En unos instantes sus cabezas estaban totalmente blancas.
        -Ya está bien de jugar a esto -dijo Luis-. Hagamos algo
diferente.
        -Pues entre todos haremos un gran muñeco de nieve,
aprovechando que ahora tenemos tanta -respondió Alicia,
contenta y feliz.
        -Será un muñeco gigante -dijeron.
        Y se pusieron manos a la obra...



        
        Por nariz le colocaron una gran zanahoria. Los ojos eran
dos castañas enormes que les había regalado doña Julia. En
la cabeza le pusieron un viejo sombrero. Para la boca le
incrustaron un peine. Y en una de las manos le plantaron una
escoba medio rota que encontraron.


        -¿No creéis que todavía le falta algo? -preguntó Alicia.
        -¡No! -contestaron a la vez todos los niños-. Está
bien así. No vemos que le falte nada. Está muy completo.
        -Pues os repito que le falta algo. ¿No sabéis que los
muñecos de nieve también tienen corazón?
        -¿Es eso cierto? -preguntaron los niños.
        ¡Sí! -respondió Alicia toda convencida.
        -¿Y qué le pondremos por corazón? -dijeron sus amigos.






       -Muy fácil -dijo Alicia-. Uno de vosotros irá a por un pedazo
de cartulina roja. Recortaremos un corazón, y se lo clavaremos
con una aguja.
       -Vale, vale, estamos de acuerdo.
       Alicia cogió el corazón de cartulina y lo clavó en el gran
muñeco de nieve.
       De pronto, todos se quedaron mudos de asombro... Se
había escuchado claramente un ¡Ay!
       Los niños se miraron unos a otros muy extrañados y
preguntándose: -¿Has sido tú, o tú, o tú?
       Pero nadie había dicho ¡ay!
       Entonces, exclamaron todos a una: -¡Ha sido el muñeco!
       -¡Imposible! -dijo Luis-. Los muñecos de nieve no hablan.
       Y Alicia respondió: -Quizás como estamos en Navidad...
      Quizás -dijeron los niños.


     
   

        Pasado un rato, se cansaron de jugar y se fueron a sus
casas olvidándose del muñeco de nieve.
        A la mañana siguiente, cuando el sol volvía a brillar de
nuevo, Alicia y Luis, a través de los empañados cristales de
su ventana, miraron hacia el parque... Y no vieron a su gran
muñeco de nieve. ¿Se abría derretido por completo?

        Llamaron a sus amigos. Y todos juntos fueron a ver lo
que había pasado en el parque.
        Efectivamente, el muñeco de nieve ya no estaba allí. El
sol de la mañana lo había derretido por completo. No quedaba
ni el sombrero, ni la escoba, ni la zanahoria... Posiblemente
el señor de la basura se lo habría llevado todo.

       De repente, Alicia exclamó: -¡Mirad allí, entre los árboles!
¡Es el corazón de cartulina!
       ¿Y qué hay sobre él? -preguntó Luis muy extrañado.
       -¿No lo veis? Es un pajarito muy chiquitín. El pobrecito
debe haberse caído del nido y estará muerto de frío.


       

        Pero el pajarito, al contrario de lo que pensaban, estaba
muy calentito. De esto se dió cuenta perfectamente Alicia que, al tocar con sus dedos el corazón de cartulina, notó como el
mismo desprendía un agradable calor...
        -¿No es esto maravilloso? ¡Mirad todos! El corazón de
cartulina está caliente y hasta se le oye latir como un reloj.
        -¡Sí! Y parece como si el rojo de la cartulina fuese ahora mucho más vivo y brillante -dijo Luis.


        Los niños no salían de su asombro. Durante un largo
rato se miraron unos a otros llenos de incredulidad. Por fin
dijo Alicia: -¿Véis cómo yo estaba en lo cierrto? Los muñecos
de nieve también tienen su corazoncito.


        Alicia cogió delicadamente al pajarillo y se lo llevó a casa.
Viviría con ella y su hermano Luis. Y también con sus padres y la tía  Leonor.




    


        Y todos prometieron que cada año, por Navidad, 
volverían a reunirse para hacer un gran muñeco de nieve
al que nunca, nunca, le faltaría SU CORAZÓN.




        Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
        © Todos los derechos reservados.