lunes, 7 de noviembre de 2011

LA PRINCESA DE LAS POESÍAS...




       En un país demasiado lejano para ser
real, vivía una dulce Princesa llamada por todos "Meritxell".

       Su hermoso castillo siempre estaba bajo la amenaza del terrible Dragón Volador "Zolton" que, con su gran boca de fuego,
pretendía asustar a la indefensa princesa.






       La pobrecilla, no podía salir del castillo,
pues también tenía otra amenaza, la de la
malvada Bruja "Clótida" (dueña del Dragón),
que le había hecho un encantamiento para
tenerla encerrada... O sea, que "Meritxell"
estaba prisionera en su propio castillo.






       Pero al menos, dentro del recinto existía un bello jardín lleno de flores y con
frondosos árboles. "Meritxell" le llamaba su
"Jardín Encantado"... Por las tardes acudía
a él y escribía sus poesías de amor.






       Y por las mañanas, daba clase a sus
pequeños súbditos...

       Os cuento... Resulta que hace años
hubo una gran invasión de los temibles
Guerreros "Socontex", que mataron a todos los habitantes del pequeño país de "Azulandia" (hombres y mujeres, incluendo también a los reyes), pero dejaron vivir a los niños, creyendo que morirían de hambre al no tener a nadie que pudiese cuidarlos. Así de malísimos eran estos Guerreros. Y la princesa "Meritxell", para salvarse, tuvo que
esconderse en el tronco hueco de un árbol
de su jardin.



 
       
       Los invasores se llevaron todos los
tesoros del castillo. Pero eso no importaba,
ya que dejaron intactos el bosque, las tierras de labranza, los animales, el jardín...

       Y "Meritxell", sobre ser toda una princesa, como era muy buena y amorosa, se encargó de cuidar y alimentar a los niños, con un gran espíritu de sencillez y entrega...
       Pero se encontraba muy sola. Las noches se le hacían interminables, pensando en todo lo que había sucedido en su reino. Y esperaba que ocurriese el milagro de que algún día llegase un príncipe
a rescatarla... Por eso escribía poesías de
amor y las mandaba al cielo con una paloma mensajera.


       
       
       Todos los días rezaba, y su fe en Dios
era tan grande, que nunca perdía la esperanza. Esto es lo que le daba fuerzas
para seguir cuidando de sus pequeños
súbditos...

       Ocurrió que un día, una de sus poesías
se le cayó del pico a la paloma mensajera
que la transportaba, yendo a parar a las
manos del Hada "Luzbella".




       El Hada la leyó, y quedó totalmente
emocionada por lo angustioso del escrito:

Príncipe amoroso,
ven a rescatarme.
De mi encantamiento,
debes tú librarme.
Y ayuda te pido,
para un sufrimiento
que jamás olvido,
y puede matarme...

       Y tomó la decisión de ayudar a la triste
Princesa... Dicho y hecho. Rápidamente, con su varita mágica, hizo venir a la paloma
mensajera y le dijo: -No te apures palomita.
La suerte quiso que esta poesía cayese en
mis manos. La he leído, y por ello, te voy a
dar un "Corazón Mágico de Amor" para que
se lo lleves a tu Princesa. La protejerá totalmente del Dragón y de la Bruja. Además, como es un "Corazón Mágico de
Amor", y está encantado, atraerá al castillo
al Principe que ella está buscando.



        La paloma, muy contenta y agradecida con el Hada "Luzbella", se marchó volando a darle a la Princesa el valioso regalo.

       La Princesa lo recibió con gran alegría
y se lo puso enseguida, notando al momento una agradable corriente de sana energía que inundaba todo su cuerpo, a la
vez que vió como un hermoso arcoiris dibujaba el cielo de su "Jardín Encantado".
Esta es una bueña señal -pensó. Y desde
luego que lo fue, ya que a los 3 días justos,
en un enorme caballo blanco con alas, apareció un hermoso Príncipe, con una reluciente espada de plata...


 

       "Norman" (que así se llamaba el Príncipe), le dijo con voz firme pero muy dulce: -Vengo a librarte de tu maldito encantamiento. Y para ello debo matar a la malvada Bruja y a su Dragón Alado.



       
       Y "Norman", con su reluciente espada
de plata, se fué a los oscuros dominios de
la Bruja "Clótida". Al verlo, la Bruja quiso
hacerle enseguida un encantamiento, más el Príncipe, rápidamente, y con un certero golpe de su espada, partió a "Clótida" en dos y la echó al río...

       Ahora iría a por el Dragón Volador "Zolton", que habitaba en lo más alto de "La Montaña Tenebrosa".

       Tras más de 6 horas de subir por afiladas rocas, llegó a la cima... Allí estaba el temible Dragón, que intentó quemarle  vomitando una llamarada de intenso fuego.
Pero el Príncipe, rápido como un rayo, la paró con su poderosa espada de plata. Y cuando el Dragón (en un descuído), levantó la cabeza, el Príncipe le clavó con fuerza la espada en el corazón.



        Una vez terminada su peligrosa misión,
"Norman" volvió al castillo de "Meritxell" y
le dijo: -No sufras más, mi amada. Todos 
estos niños van a tener muy pronto padres.

       -¿Cómo? -exclamó muy sorprendida la Princesa.

       Y el Príncipe le contestó: -En mi reino, mis súbditos no pueden tener hijos. Es algo muy extraño, pero que supone el fin de
nuestra existencia... Además, mi reino no 
es tan bello y rico como lo es el tuyo. Así,  que haré venir cuanto antes a todos los habitantes de"Samprin" a vivir a este reino
de "Azulandia". Ten por seguro de que ellos
acogerán de mil amores a todos los niños,  y los cuidarán muy bien.
       Y tú y yo, mi querida "Meritxell", viviremos felices en este castillo. Y si Dios  quiere, pronto tendremos muchos hijos y los veremos corretear por nuestro "Jardín
Encantado".

       Y así fue, como la Princesa "Meritxell" y el Príncipe "Norman" se casaron y se convirtieron en Reyes de "Azulandia".

       Vivieron felices, y comieron perdices.

       Y por siempre, por siempre, un radiante
arcoiris brilló sobre el apacible reino de 
"Azulandia"...





Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados.
       

domingo, 6 de noviembre de 2011

"VIVO SANO" IN CORPORE SANO...




Si "VIVO SANO" es por algo...
Pues este GRUPO me cuida.
Y al descubrir lo que valgo,
de la ignorancia yo salgo,
prolongando así mi vida.
Porque "vivirse" es amarse,
y prevenir es curar...
Y si quiere uno enterarse
de cómo debe cuidarse,
aquí lo puede encontrar.




Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados.

martes, 1 de noviembre de 2011

EL GRAN AMOR POR LOS ANIMALES...



       Lourdes era una niña dulce y sensible.
Quería mucho a sus papás. Vivía en un
bosque encantado... Y tenía un gatito al que
llamaba "Tilín". Era muy feliz, ya que amaba
la naturaleza, los pájaros, las flores y los
animalitos del bosque...


       Su abuelita Josefa vivía no muy lejos
de casa de Lourdes, así que iba a verla
a menudo, y le llevaba una cestita repleta
de fresas.

       Pero ocurrió que una linda mañana de
primavera, al levantarse, Lourdes buscó a
"Tilín" y no pudo encontrarlo. Y por más
que lo llamó "Tilín" no acudió... Y se puso
a llorar desconsoladamente, preguntándose
dónde podría estar su querido gatito.




       Y salió rápidamente al bosque a ver si
lo veía escondido en algún lugar...

       -"Tilín", "Tilín"... ¿Dónde estás?
       Pero "Tilín" no decía ni miau.

       Lourdes seguía llorando y buscando...
Y perdió el sentido del tiempo. Además no
llevaba reloj (no le gustaba ponérselo). Y
andando y andando se le hizo de noche.
Entonces sus tripas le avisaron de que no
había comido nada en todo el día. Pero le
daba igual, no tenía hambre. Su única
preocupación era la de buscar a su querido
gatito...




       Estaba ya muy cansada. Le dolían las piernas... No tenía fuerza en los pies. Creía
que la tierra se hundía...

       Pero no era una sugestión, era de verdad... De pronto la tierra se hundió y Lourdes cayó como una pesada piedra... Sus gritos no los pudo oir nadie... Cuando tocó fondo, comprobó que todo estaba totalmente oscuro y le entró pánico. ¿Qué haría ahora? ¿Cómo saldría de allí?. Pensó en sus papás y en su abuelita. Estarían todos muy preocupados. Seguro que habrían salido a buscarla.

       Ese pensamiento la tranquilizó un poco
y se puso a rezar... Pero el gran cansancio
que tenía hizo que se quedase dormida
enseguida.

       Al despertar, se encontró en un valle
cubierto completamente por un manto de brillante césped... ¿Qué era ese lugar?
No lo había visto nunca... ¿Se encontraba
muerta y no lo sabía?... ¿Era el Cielo?...
¿Y en el Cielo había césped?...

       Lourdes se estaba haciendo todas esas preguntas, cuando de repente vió como se le acercaba un Ángel que llevaba en sus brazos a su querido gatito "Tilín".
No podía creerlo. "Tilín" estaba allí...

       Y entonces el Ángel dijo con una voz
muy dulce: -Toma, mi querida Lourdes, aquí
tienes a tu gatito, sano y salvo. Lo encontré
casi ahogado en un río y pude salvarlo...


       
       La niña cogió amorosamente a "Tilín"
y le dió un beso muy grande, al mismo
tiempo que le preguntaba al Ángel: -¿Cómo
me encontraste cuando me caí en el hoyo?

       -Tú me llamaste -le contestó el Ángel.

       -¡Pero si no te conozco de nada!

       Y entonces, y con mucho amor, el Ángel
le contestó: -Te pusiste a rezar. Y tu voz se escuchó en el Cielo, y entonces Dios me envió en tu ayuda.
       
       -¿Y cómo te llamas? -dijo Lourdes llena
de curiosidad.

       -Soy tu "Ángel de la Guarda". Y ahora, en una nube rosa, te llevaré de vuelta a casa para que tus papás y tu abuelita puedan por fin estar tranquilos y abrazarte con mucho
amor...

Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados.

lunes, 31 de octubre de 2011

DEJA QUE ÉL TE MUESTRE EL CAMINO...



...pero tú, pon interés.
Y haz todo cuanto esté
en tus manos
para que las cosas fluyan.

 No vayas "desesperadamente"
en busca de ellas.
Practica la paciencia.

No te precipites.
Permite que sean las cosas,
las que de forma natural
acudan a ti.

Y cuando esto suceda,
ábrete a ellas
sin ofrecer resistencia,
pues no vendrán
por casualidad, 
si no por "causalidad".

Vive y experimenta entonces
con intensidad
aquello que se te ofrece.

Deja que el Señor
te muestre el camino.
Deja que lo haga a su manera,
 sin prisas...
Pues sólo así,
podrás experimentar
y "crecer" plenamente.





En ocasiones,
te sucederá que no encontrarás
lógicas ciertas cosas.

Pero debes saber,
que las cosas del Cielo son
a veces difíciles de comprender
en la Tierra.
Ya que las cosas del Cielo
no se cuestionan...
¡Se aceptan!






Deja pues que el tiempo
haga sabiamente su trabajo
y vaya despejando incógnitas.
El tiempo siempre
pone las cosas en su sitio.


Ten paciencia y fe.
Y así lograrás descubrir
que el Amor Incondicional
es "la llave maestra"
con la que abrirás gozosamente
tu puerta de LUZ...





   Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
   © Todos los derechos reservados.

domingo, 30 de octubre de 2011

UTILIZA TUS "LLAVES DE SABIDURÍA"...




       En el plano material 
       en que nos encontramos 
       en la Tierra, 
       debemos utilizar
       siempre nuestras 
       "Llaves de Sabiduría"...


       La vida se halla 
       simbolizada como 
       una gran casa llena 
       de habitaciones distintas,
       muchas de las cuales                     permanecen abiertas 
       con la puerta entornada.


       Cada puerta significa 
       entrar a vivir una
       experiencia diferente. 
       Un proceso que formará 
       parte real 
       de nuestra existencia...
       Retos que 
       ineludiblemente 
       hay que pasar.


       Y cuando salgamos 
       de la habitación 
       que se corresponda 
       con la etapa 
       que hayamos vivido 
       y experimentado, 
       debemos entonces 
       cerrar decididamente 
       esa puerta con nuestra 
       "Llave de Sabiduría", 
       bajo la  firme resolución 
       de no volver a abrirla.






       La habitación, 
       seguirá lógicamente 
       formando parte 
       de la casa, 
       pero tendremos
       especial cuidado 
       en no volver 
       a entrar  en ella... 
       ¡Habremos pasado 
       la prueba!


       Aunque, si en un 
       determinado momento
       de debilidad emocional, 
       e inducidos  
       por los miedos, 
       tuviésemos la intención 
       de volver
       a "abrir el pasado",                         comprenderíamos 
       lo triste e inútil de 
       nuestra torpe decisión,
       fruto exclusivo 
       de nuestra mente.


       Es entonces cuando                       debemos cerrar
       convencidos la puerta 
       de nuestra mente,
       y abrir al mismo tiempo, 
       de par en par, 
       la puerta de nuestro                         aunténtico y maravilloso 
       "Ser Interior", 
       para conectar 
       directamente con 
       "El Ahora" real...


       De este modo                                   comprenderemos mejor
       que los errores 
       e infortunios de la vida,
       son precisamente 
       los que nos sirven para
       madurar y fortalecernos,                 haciéndonos
       "crecer" sabiamente.


       ¡No vivamos en el pasado!             Cerrémoslo
       con nuestras 
       "Llaves de Sabiduría".


       Vivamos intensamente 
       el presente...
       Es todo cuanto 
       realmente tenemos.



 

Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
© Todos los derechos reservados.

jueves, 27 de octubre de 2011

¡¡¡MIRA MI ALMA!!!



              
         No mires si soy bajo 
         o si soy alto.
         No mires si soy guapo 

         o si soy feo.

         ¡Qué importan las arrugas 

         y los años!
         Mírame, 

         "por lo que llevo dentro".

         Verás un corazón

          esperanzado.
         Verás un alma llena 
         de ternura.

         Y al rodear 

         mi mano tu cintura...
         ¡Sabrás 

         que estoy enamorado!







        Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
        © todos los derechos reservados.

martes, 25 de octubre de 2011

¡¡¡ATRÉVETE!!!



                ¡Sé feliz!
                No tengas miedo a sentir
                la dicha en tu corazón...

                Acepta este gran cariño.
                Comprende este gran amor.
                Es cómo el canto de un niño

                lleno de paz y candor.

                Abre tus manos al Cielo.
                Fija tu mirada en mi.
                Verás el más firme anhelo,
                y el más vivo frenesí.

                ¡Sé feliz!
                No tengas miedo a sentir
                la dicha en tu corazón...





           Autor: Antonio Jesús Ballesteros Izquierdo
           © Todos los derechos reservados.